martes 1 de marzo de 2011

Querido hermano (I)

¡Hola Moi!

No sé por qué te escribo por aquí si sé que estas líneas no llegarán a ti. Supongo que es una manera cobarde de decirte todo lo que quiero contarte. Me cuesta recuperar esa confianza que teníamos antes de... ya sabes.

Si todo fuese como antes, te hablaría de Fer. 

¿Te acuerdas que papá me regaló un Iphone cuando fui a visitarles en estas últimas navidades? Pues resulta que hay una aplicación llamada Grindr que sirve justo para, ejem, conocer a otros gays que estén cerca de ti. (Ya me imagino tu ceja subida... ) Dirás que estoy loco, que a quién se le ocurre... Eso pensaba yo, pero después de todo lo que pasó con Jesús y Daniel, cualquier paso hacia adelante me valía. Y así es como encontré a Fer hará mes y medio. ¿Sabes? Lo curioso de esta aplicación es que te dice aproximadamente dónde están los demás contactos. Fer estaba a unos 200 metros, vamos, a un par de manzanas como mucho. Le abrí una conversación privada empezando el tradicional "hola"-"hola"-"¿qué tal?"-"bien, ¿y tú?"... pero no surgió la pregunta típica de todos los chats: qué buscas y cómo eres. No pudimos hablar mucho en ese primer encuentro virtual, pero nos prometimos seguir en contacto. Era difícil coincidir así que nos fuimos mandando mensajes hasta que un día le propuse quedar para tomar un café. Le llevé a la cafetería Lombardía, la que está cerca de casa.

Cuando me dirigía a nuestro lugar de encuentro y le vi de lejos, me puse nervioso. Y ya cuando le saludé y me miró con esa sonrisa... Ojos verdes y dientes bonitos! Es más alto (¡unos pocos centímetros!) y tiene unos pocos años más que yo. Estuvimos hablando de todo un poco, sobre nuestros trabajos, aficiones (¡le gusta la música clásica y la fotografía!)... El tiempo pasó volando y cuanto más le oía hablar, más me gustaba. Tiene cara de buen chico, de estos que no han perdido del todo la inocencia. No tuvimos mucho tiempo, pero hablamos de volver a quedar pronto.

Creo que te caería bien. En fin, Moi, me voy a la cama. Mañana sigo contándote. Me siento como en una nube. Si me caigo, me mato fijo XDDD

Un abrazo

2 chiquilladas:

Aitor dijo...

Uhmmmmmm... me ha encantado :-)

Lapegnola dijo...

Chiqui: que bueno leerte!!!. Se me habia ocurrido no "verte" mas. Te sigo desde que comenzaste el blog desde Buenos Aires, y me encanta lo que escribes y como lo haces. chauchau