Estaba deshojando la última margarita
que terminó en un no le gusto
cuando apareciste con un pétalo más
y me dijiste:
me gustas.
Tan buenín, un poco tímido, reservado para algunas cosas, apasionado para otras...
Al principio no sabía si le gustaba. Han tenido que pasar varias semanas hasta que se lo oí decir por sus labios. Un chico difícil. Me encanta.
Nuestra independencia, trabajos y agendas cruzadas me hacía dudar de la viabilidad de una posible relación. Vernos resulta complicado. Los fines de semana yo suelo dar conciertos y él entresemana está liado en su laboratorio... Hemos hablado sobre ello y estamos de acuerdo en buscar un punto medio.
Estoy por proponerle en yo ensayar (hoy, capricho 24 de Paganini) mientras él está con su bata blanca y probetas. Acabaría distrayéndole y volaríamos por los aires, pero ... ¡qué importa!
A los pocos días de conocerle me dijo que una de sus piezas favoritas era el Claro de luna de Debussy, así que me he puesto en marcha para darle un pequeño recital privado empezando con esto...
No sé cuánto más subirá esta nube (de azúcar), pero he decidido dejarme llevar.
Siento estar tan ñoño últimamente. Prometo la próxima vez escribir algo apto para diabéticos.

1 chiquilladas:
Bueno, bueno... me alegro.
Despacio.
besos.
muchos.
envueltos.
Publicar un comentario en la entrada