lunes, 19 de mayo de 2014

It´s not about the money

¿Ya han pasado dos años desde mi último post? Dios mío, cómo pasa el tiempo... Pues aquí sigo. Se me hace raro volver a escribir aquí. Entro de puntillas como si tuviera que pedir permiso.

¿Dónde estoy? Mi vida ha cambiado mucho. A veces me pregunto qué ha quedado del chico que empezó este blog en chueca.com. Tan provocador, valiente para unas cosas y tan insensato para casi todo, tan lleno de vida... Releo algunos posts antiguos y siento una oleada de recuerdos y sentimientos, como si viajase al momento exacto reviviendo pequeños detalles que rellenan lo que las palabras callan.

Mañana tengo que despedir a alguien. Y me siento triste. No es la primera vez que doy la orden de despedir a alguien, pero sí la primera vez que la ejecuto yo. Llamaré a primera hora y le diré lo que hay. Joder, joder, joder. Me miro y sé que tengo razones para tomar esta decisión, pero aun así... ¿En qué me he convertido? Mis empleados me temen y mis amigos me llaman cariñosamente "el pequeño dictador".

Detrás de tanta ironía, de tanto sarcasmo y de tantas cejas levantadas hay un monstruo. Y demasiada estupidez. Si nos ponemos románticos, mi "yo" a los diecinueve años era mucho más interesante que el actual. Luchaba por ideales, por sueños. Por la libertad y por poder ser maricón sin miedo. Todas las ilusiones luchaban por su meta. Ahora lucho por mantener un puesto de trabajo bien remunerado, es decir, por dinero. Lucho por sacar a flote una empresa que monté hace un año y genera bastantes puestos de trabajo.  Más dinero. Ideo planes y estrategias para ampliar mi pequeño imperio... Ya no recuerdo cuándo empezó a girar esta rueda. Me divierte porque no deja de ser una ironía.

No se trata del dinero. Se trata del tiempo. De recuperar ese tiempo perdido.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Cinco años

Fue hace cinco años y una semana, no habiendo siquiera amanecido, cuando me fui de casa. Iba cargado con una maleta, una mochila, una bandolera que parecía que estaba a punto de reventar y, por supuesto, mi violín. Mi padre se despidió de mí con un abrazo y entregándome sesenta euros en la mano. ¡Adiós papás, adiós, adiós! Fue así como empezó mi aventura suicida.

Acabo de echarle un vistazo a la agenda que llevaba por aquel entonces. La verdad es que apunté absolutamente todo: citas, horarios de ensayos o de trabajo, listas de la compra, mensajes como "aguanta o suicídate" junto a mi calendario semanal como camarero en aquel restaurante al que aún no me he atrevido a volver... Siempre que mi memoria regresa a esas fechas acabo sintiéndome agradecido a muchas personas, especialmente a Vic. Fue el que me dio el empujón para que empezase a andar yo solo por el mundo, para mí desconocido. "Sábado 29 de diciembre 2007: comida con Tato. Ópera 14:00". Me moría de frío y de hambre ese día. Gracias Tato, por aquella comida y por esos ánimos. Vic, Tato, Olwen, J. y muchos más... Gracias.

Y de las cenizas volví a renacer. Aprendí a palos que esa libertad por ser maricón conllevaba muchas responsabilidades (y no estoy hablando de mantenerse delgado y el culo respingón).

Podría echarme flores contando todo aquello que he conseguido en estos cinco años, pero no es cuestión de aburrir al personal. He ganado mucho en casi todos los aspectos, aunque mi familia sigue rechazándome igual que hace cinco años, pero a mí me ha dado tiempo para crear mi propia familia con mis amigos y con Fer. De eso se trata a veces, de ganar cuando se pierde.

¿Dónde me veo dentro de cinco años? Pues creo que riéndome de este post. Supongo que Fer estará paseando a la perra (y a los niños) y yo... espero estar aquí para contároslo :)

miércoles, 19 de octubre de 2011

Chacona por un aniversario

18 de Septiembre 2010. 21:30 horas.

Hacía frío. Iba apresurado pensando que llegaría tarde al encuentro. Habíamos quedado en la puerta del Retiro, aquella que hace cruce entre la calle O ́Donnell y Menéndez Pelayo. Recuerdo que llevaba mi gabardina beige. Me acuerdo porque él dijo al verme que tenía una igual.

Estaba bastante nervioso. Aun después de tantas citas, amores platónicos y desengaños, cada vez que acudía a una cita mi estómago seguía haciendo de las suyas y se estrujaba haciéndome temblar.

Vaya, es más bajo de lo que pensaba. Eso es lo primero que pensé cuando vi a Eloy. Dos pequeños napoleones paseando por el Retiro. Hablamos de música, de pintura, de literatura... Parecíamos encajar a la perfección.

Hoy, justo un año después de ese primer encuentro, miro atrás y veo en mi agenda que esa misma semana quedamos día sí y día no. Me sentía feliz de tener un nuevo amigo con el que poder hablar de música, de Mahler, escuchar a Vivaldi o a Prokofiev, de redescubrir Madrid en bicicleta...

Y llegó esa Chacona. Él sentado en su cama y yo, a dos pasos, tocando la Chacona de la II Partita para violín solo de Bach.

Quince minutos de música en el que él casi ni respiró. Después de ese primer beso... Hubo un momento en el que pensé que la vida era cruel e injusta. ¿Por qué no sentía lo que tenía que sentir? ¡Si tenía todo lo que buscaba de una pareja! Supongo que el arte no era suficiente para encender la chispa. Intentamos hacer trampa, intentamos "hacer como si", intentamos... Fui el desalmado que le animó a buscarse a otro para romper esa visión idealizada que tenía de mí. Mea culpa. Hay tantas cosas que podría haber hecho mejor...

Tonto yo, pero acabé entendiendo su necesidad de alejarse de mí. No podía acercarse sin quemarse.

¿Eres feliz? Yo lo sería aun más si pudiera compartir la mía contigo, con un buen café escuchando a Debussy y quemando el pasado. Sólo espero que seas feliz.

Creo que este fin de semana, si hace buen tiempo, saldré a la calle a tocar la Chacona. En re menor, tonalidad de la nostalgia, la tristeza y la fe.

jueves, 13 de octubre de 2011

De avión en avión

Otra vez en Zurich. Llueve. Creo que lleva lloviendo desde que hice escala aquí el lunes.

Ha sido divertido darle la sorpresa a Fer. La carita que puso cuando me presenté en su puerta no tiene precio. Para el resto... ¿mastercard?

En media hora sale mi avión con destino a Madrid. Mañana, ensayo (Die deutsches Requiem de Brahms) y vuelta a la rutina. El próximo encuentro con Fer será dentro de dos semanas en Madrid; la siguiente, en Copenhague; la siguiente, en París... Y pensar que hace unos meses vivíamos a 150 metros y quedábamos para tomar algo después del trabajo...

En fin, hora de embarcar. Fly me to the moon...

lunes, 10 de octubre de 2011

Sorpresa

Estoy en Zurich. Aproximadamente en una hora cogeré el siguiente vuelo con destino a Düsseldorf.

Fer no sabe nada. Quiero darle una sorpresa. Él cree que tiene que esperar otras tres semanas para volver a vernos. Me muero de ganas por ver su cara cuando me presente en su casa.

No suelo hacer este tipo de cosas, pero cuando estás loco por alguien...

Como ya le he dicho en más de una ocasión: hasta el fin del mundo.

viernes, 7 de octubre de 2011

Señores y señoras, el concierto va a comenzar. Por favor, desconecten sus teléfonos móviles

Hoy, 7 de Octubre, empieza la nueva temporada 2011-2012 de la orquesta en la que llevo trabajando desde hace ya casi dos años. Dos años...

Stravinsky. La consagración de la primavera y Petrouschka.

Hoy en el ensayo general me di cuenta que estaba sonriendo mientras tocaba. Era mi momento. Un momento en el que todo vuelve a su cauce y las armonías encajan creando una fiesta en la que todos acabamos bailando alrededor del fuego, como si de un ritual mágico tratara.

A veces una mirada, una respiración es suficiente para entender el significado de tu propia existencia.

Me voy a por el frac. Deseadme suerte.

lunes, 30 de mayo de 2011

¿Podrías repetir eso de nuevo?


Llevaba un tiempo queriendo decírselo, pero al final se adelantó él y me lo soltó de golpe, así, sin avisar. Me miró con esos ojos verdes, se acercó un poco más y antes de robarme un beso, dijo "te quiero". Tardé unos segundos en reaccionar. Creo que se produjo un cortocircuito en mi cabeza.


- Me quiere, me quiere, me quiere... ¡Ostia, tú, que me ha dicho que me quiere!
- ¿Y a qué esperas a contestarle? Ah, ni se te ocurra decir "gracias", que se te da bien cagarla en estas cosas...  Le quieres, ¿no?
- Siiií :) 

Reiniciado mi cerebro, sonreí y se lo dije:
- Yo también te quiero, mucho.

Sonaba eso tan bien que tenía que volver a escucharlo...

- Hmmm... ¿Podrías repetir eso de nuevo? 
- Te quiero
- ¡Otra vez!
- ¡Te quiero, te quiero, te quiero...!


Y fuimos felices y comimos perdices. Fin del capítulo de hoy :)

miércoles, 4 de mayo de 2011

Just keep swimming, just keep swimming...


Últimamente me siento pequeñito, como si le hubiesen dado una patada en los huevos de mi autoestima. Todo el mundo no para de moverse: Fer acaba de volver de una entrevista en Barcelona con una multinacional (más) que quiere que trabaje para ellos, a mi compañero de piso le han ofrecido irse a hacer prácticas con Ferrán Adriá o en París con algún otro tres estrellas Michelín, mi hermano piensa en irse un año a París o a Berlín para seguir estudiando. Y yo... yo tengo un contrato difícil de mejorar en un trabajo que me encanta. Pero me aterra pensar que he tocado techo a los veintitrés años. Al final pienso que soy un gilipollas que ante todo necesita alimentar su ego y sentirse el primero en todo. Más aplausos, más prestigio, más dinero, más objetivos... Un círculo vicioso del que es difícil salir.

Siento como si mil ojos me estuvieran observando atentamente, esperando cualquier tropiezo o descuido para lanzarse sobre mí. Yo antes era el guepardo, no la cebra. No quiero ser el del culo a rayas blancas y negras...

Como bien dice Pixar, cuando huye la suerte...

... sigue nadando, sigue nadando, sigue nadando nadando nadando, ¿qué se hace? nadar, ha ha ha ha ha oh!
 

sábado, 9 de abril de 2011

Porque yo fui tú...


Hoy fui con Andrés a comer a chez Dolores, el restaurante donde celebré mi cumpleaños. Había un camarero nuevo. Un chico alto, joven, guapo, moreno, pelo corto, con cara de niño bueno... Creo que era su primer día de trabajo porque le noté bastante nervioso. Tímido y despistado, vamos, novatillo. Se le olvidaba servir el pan antes de que lleguen los primeros, que cuando se sirven carnes hay que poner cuchillos de carne, etc. Se saltó medio protocolo de sala, pero... ¿qué importaba? Pedía disculpas por esto y por aquello. Una tímida sonrisa y perdonado. Es lo que tiene ser guapo.

Me recordó a aquel día, ya hace años, en el que empecé a trabajar como camarero en un restaurante del centro de Madrid. Era un pardillo que jamás había trabajado en hostelería y empezaba de cero, o menos uno. No tuve ningún tipo de formación. Todo fue sobre la marcha, a trompicones. No sabía siquiera dónde se tenían que colocar el tenedor y el cuchillo. Fueron días jodidos. He pasado varias veces por delante de ese restaurante desde que lo dejé, pero sigo sin atreverme a entrar. A veces me dan ganas de ir a comer y ser el cliente más puñetero del mundo.

Pienso en este chico y empiezo a imaginar, a crear una historia. ¿Por qué, chico guapo, estás aquí? Tiene unas manos bonitas, cuidadas, se nota que no ha trabajado nunca. ¿Es que tuvo algún problema y se ha visto obligado a trabajar? A lo mejor es actor y mientras persigue sus sueños, paga su alquiler sirviendo platos. O a lo mejor viene de una familia acomodada que ha caído en desgracia, como otras muchas por la crisis, y se ha visto obligado a arrimar el hombro para poder sobrevivir. Me gusta imaginarme que es un luchador, un corredor de fondo que acaba de empezar su maratón... Me gusta pensar que a lo mejor un día él estará en mi lugar y se encontrará con otro que empieza su carrera.

Me gusta pensar que los sueños están esperándonos en la esquina.

viernes, 8 de abril de 2011

Que la fuerza te acompañe


Hoy me levanté con dos pies izquierdos y tuvimos nuestra primera mini discusión (ohhh qué bonito, la primera discusión). Solté mis dardos envenenados con una puntería ninja para dar siempre donde más duele. Diez minutos después ya estaba arrepintiéndome y el resto del día, pensando en cómo arreglar el asunto. Como hoy en el trabajo teníamos que ensayar obras de John Williams, estuve mandándole mensajes de audio con cachos de la banda sonora de Star Wars a ver si le alegraba un poco el día. Y funcionó. Cuando le dije que íbamos a tocar el-de-los-sables, la-de-Leia, la-marcha-que-te-hace-tener-ganas-de-invadir-Libia, entre otros, se puso a dar saltitos de alegría. Tengo un novio friki.

A la salida de mi trabajo quedamos para hablar (nuestro primer tenemos que hablar) y arreglamos nuestras pequeñas diferencias. Es tan buenazo que es difícil enfadarse con él. Tan buenín que no sé si enseñarle mi blog. Tarde o temprano lo haré... pero hoy no. Ya llegará el momento adecuado para enseñarle mi pasado más oscuro. Sé que me dirá "no te preocupes, que sea lo que sea, no pienso separarme de ti", pero es que eso mismo me dijeron mis padres a los diecisiete y teniendo en cuenta cómo acabó la cosa...

miércoles, 6 de abril de 2011

Y yo que quería calcetines y gayumbos...


No sé cómo, mis amigos se organizaron para sorprenderme (y dar la nota) en la cena de cumpleaños. Todo salió bien. Reímos hasta llorar y comimos hasta no poder más. Una bacanal, pero sin orgía. El año anterior también organicé una cena, pero cometí el error de meter un sindicalista y acabé dando patadas bajo la mesa para cortar de raíz los posibles berridosdebates pro/contra los controladores... Este año mezclé varios grupos y salió bien, no hemos acabado saltando por los aires. Es más, casi convencimos a David "el hetero", para que haga una visita a la otra acera.

Mis padres y la princesa me llamaron por skype y me cantaron el cumpleaños feliz por videoconferencia. Tan afinado (y a dos voces) que no parecía el cumpleaños feliz.

Me han regalado (voy a hacer como los niños el día después de Reyes y soltarlo todo de tirón): una entrada para una cata de aceites, un pase de un circuito termal para dos personas en un spa de Aranjuez, un tratamiento estético con oro y diamantes, una foto de Fer y yo en un marco muy chulo. Y mi hermano, aunque no pudo asistir, me regaló una cartera de piel. Eso de catar aceites y dejarte mimar con oro y diamantes es de lo más pijo sibarita que he visto hasta la fecha... Dicen que soy difícil para el tema de regalos. Tuvieron que romperse la cabeza para saber qué regalarme. Yo les pedí calcetines de colores a rayas y gayumbos, pero pensaron que era otra de mis bromas.

En fin, el próximo año pediré tratamientos en aqui-te-mimo-con-leche-de-burra y seguramente recibiré calcetines y gayumbos :)

jueves, 31 de marzo de 2011

Japiversdeituyú


Hoy cumplo 23 años. No ha sido tan terrible. Fui al baño a mirarme al espejo y no me han salido ni canas ni bolsas bajo los ojos (tres hurras por Chiqui). Le dije a Aitor que me iba a hacer un plan de pensiones y ha soltado un loquehayqueoir y una colleja vía telefónica. Creo que la gente no capta mis bromas e ironías... ¡Zas en toda la boca!

Ya van cuatro cumpleaños desde que me independicé. ¡Cómo pasa el tiempo! Casi me pongo tierno con mi yo de hace unos años... Era un pardillo con ganas de comerse el mundo (y todo tío comestible), que saltó de alegría cuando le llamaron para trabajar como camarero o doblando ropa, que empezaba a dar sus primeros pasitos en el mundo de la música... Vale, paro. Puede que esto de hacerse más viejo hace que tiendas a soltar tus batallitas en aquellos gloriosos tiempos pasados. Ahora soy un pardillo con suerte, con trabajo y con un novio que está tremendo. Salud, sí. Dinero, sí. Trabajo, sí. Amor, siiií. Sexo, abundante y divertido.

Fer dice que me tiene preparado una sorpresa, mitad material y mitad experiencia. Eso puede ser desde una cata de vinos hasta un libro con las cincuenta posturas más cochinas del kamasutra...

lunes, 28 de marzo de 2011

Yo, ex "drama king"


Mañana doy un concierto en la facultad donde estudia Daniel. Sería gracioso volver a encontrarme a mi ex, como pasó hace unos meses. Las probabilidades conmigo funcionan a la inversa así que lo normal sería que me lo encuentre danzando por los pasillos. El mundo es un pañuelo, lleno de mocos.

Han pasado ya cuatro meses desde aquel último encuentro y de mi bajada de pantalones quiéreme-por-dios-te-lo-suplico donde me superé con creces y me coroné como la dramaqueen el drama king 2010. Ya pasé por los lloriqueos, los dramas, los sin-ti-no-soy-nada, la música para corazones rotos, los "ea ea ea" y la fase de negación/autoengaño ("yo no necesito a nadie para ser feliz" o "estoy muy liado para esas cosas, así me centro más en mi carrera profesional"). Ahora que estoy con Fer, todo me parece un chiste ideal para jugar al "yo nunca". Deberíamos poder reírnos de los dramas cuando suceden y no cuando son un recuerdo del pasado. En realidad, deberíamos reírnos de todo un poco más porque si hay algo de lo que no podemos reírnos es... no, no existe.

viernes, 25 de marzo de 2011

Allegro non troppo, molto dolce


Mediados de enero. Un café. Ojos verdes. Me gusta, él y sus ojos. 

Siguiente semana. Otro café. Me gusta (¿mucho?). Sonrisa bonita. Nota mental: despacio, no corras. ¡Fever! Otra cita. Una caricia furtiva. Cenamos. Comemos. Nota mental: ¿y cuándo me como a este? Poco a poco. Le toco el Tchaikovsky. Tocado y... en mis brazos. Beso. ¡Qué bien besa el jodío! 

Concierto. ¡Le gusta! Cena romántica. El restaurante, vacío: "...es que lo reservé todo para estar a solas contigo". No cuela, pero (son)ríe. ¿He oído bien? ¿Ha dicho "...tengo que contarle a Patricia que mi chico me ha llevado a un concierto en..."? ¡Repítelo!

Nota: ¿estoy construyendo castillos en el aire? Pasan los días. He deshojado todas las margaritas que pillé y... soy "su chico". Entonces...¿él-es-mi-chico? Yupiii. Nota: yo nunca digo yupiii. ¿Qué me está pasando? 

Le regalo dos rosas. Una comprada en una tienda y otra hecha de papel con mis propias manos. Días después me entero que su madre ya se ha enterado que hay un chico que le regala flores y que le quiere robar a su hijo.  Nota: ¿Es que en esta relación todo va para adelante? Tal vez la casilla retroceda cinco casillas llega cuando conoces a la suegra... Tiene una madre judía. No todas las judías son madres, pero todas las madres son judías. La suya, al parecer, es como la madre de Howard (de Big Bang Theory), pero sin gritos.

Mi chico, su chico, mi chico, su chico... Dejo caer como si nada un "mi novio". ¿Novio? Sí, novios. Explosión de azúcar.

Siguiente escalón. Sexo, sexo y más sexo. Pero queremos más diversión, del guarro. ¿Nos hacemos las pruebas? Chup-chup-chup-chup...

Él me llama de mil maneras. Guapo, principito (ejem), chiqui (¬¬), mi chico...
Yo le llamo guapo o tío bueno. Se ríe.

Que me cuelguen si un día me resbalo del escalón y digo "cari, pásame la sal".

martes, 15 de marzo de 2011

Bruto


Hoy me acordé de Bruto y aunque ya ha pasado mucho tiempo desde la última vez que le vi, sigo echándole de menos. Estaba haciendo la lista de invitados para la cena que estoy organizando para mi cumpleaños cuando surgió su nombre... "Bruto".

A veces pienso que se lo llevaron los hombres grises. Busco pistas sin mucho éxito. ¿Dónde estará ahora? ¿Estará bien? Desapareció de repente, sin dejar rastros, ni notas, ni adioses... nada. Me acuerdo que una vez me dijo que él sería feliz si pudiese abandonar la casa de sus padres, trabajar en cualquier cosa, incluso en un McDonalds, y poder traducir un par de horas cada día a sus escritores griegos/romanos. Y yo le decía "¿y para eso te matas a estudiar y sacas una media de 9,9 en la universidad?". Y él, con su amplia sonrisa, decía que sí, que era su sueño. ¡Bienaventurado el reino de los humildes! Y yo... con tantas ambiciones, tantas expectativas... Estoy seguro de que él sabría ser feliz incluso haciendo una cheeseburger doble de rata con salsa barbacoa. Y yo... (suspiro), seré muy feliz el día que aprenda esa lección.

Aún guardo esa foto enmarcada que me regaló. Salimos los dos delante de una de las puertas del Museo Botánico de Madrid, ese que supuestamente me iba a enseñar y nunca fuimos. Tampoco he vuelto a entrar al Museo del Prado. No tendría la misma gracia sin tener a Bruto al lado haciendo de guía, explicándome cada cuadro con devoción. Se emocionaba con La Anunciación de Fra Angelico, el primer cuadro que me enseñó del Prado. ¡Y aún recuerdo cómo me explicó cada detalle de El jardín de las delicias de El Bosco! Se formó a nuestro alrededor un grupo escuchando su explicación, mucho mejor que la de los otros guías oficiales del museo...

Muchas veces buscaba su mirada desde el escenario, pensaba "este concierto le encantaría... ¡seguro que se sabe todo el texto en latín de memoria!" o tenía la esperanza de que me oyese tocar por la radio, como solía hacer cuando podía venir a mis conciertos.

De los amigos que perdí, este es el único que realmente echo de menos. El resto van desapareciendo con el tiempo, pero me niego a olvidar a alguien que se puso a llorar escuchándome tocar a Bach en la calle cuando yo era un muerto de hambre.

Ojalá mañana recibiese una llamada suya, ojalá pudiera verle de nuevo, que me contase lo que le pasó, por qué desapareció así de golpe... Celebraría a lo grande su regreso y le sentaría a mi lado en la cena del cumpleaños...

Por uno que vale, y se lo llevan los hombres grises...